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MATRIMONIO

¿QUÉ ES EL MATRIMONIO?
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El autor del cuadro es Marko Rupnik, un jesuita esloveno que es pintor y teólogo. Te propongo hacer una contemplación gustosa del cuadro y con la ayuda de Dios ir penetrando en lo que quiere decir un matrimonio en Cristo.


Se cuenta de la vida de una pareja que tenía un remedio para cuando pasaban un momento difícil en su vida conyugal. Cuando notaban que su amor se enfriaba y perdía frescura, cuando el corazón se iba secando y agrietando, ellos iban a pasear hacia un solitario bosque de abetos. En aquel lugar corrían los arroyos, el sol acariciaba la cara después de que sus rayos fueran diseminados por ramaje. Caminaban de la mano hasta una fuente. Aquella era la fuente donde se habían prometido amor por primera vez cuando aún eran jóvenes. En este lugar es donde decidieron casarse. Del agua de aquella fuente recibieron el bautismo a sus hijos. Allí hablaban de sus problemas, de sus dolores de cabeza y en ese lugar recibían nueva luz para encararlos. Allí todo hablaba de amor, de unión, de reconciliación. Beber juntos de la misma agua viva purificaba los recelos, y refrescaba el amor que se tenían ...


Aquellos que aman tienen necesidad de una fuente que riegue el terreno de su corazón para que germinen las flores del paraíso. Todo matrimonio necesita una fuente de amor. Pero qué fuente podrá mantener siempre esplendoroso y tierno un matrimonio?


La fuente de la vida solo se encuentra en Cristo: "El que tenga sed, venga a mí y beba. Como está escrito: De lo más profundo de todo aquel que crea en mí brotarán ríos de agua viva "(Jn 7,37-38).


En el dibujo vemos un matrimonio abrazado a Cristo y es que cuando se recibe el sacramento del matrimonio, aquella pareja se injerta en Cristo, entra en el Cristo, como el brazo del hombre que penetra el Cristo. Fíjate en cómo la mujer acaricia el rostro de Cristo, nos habla de la relación de amistad, de amor entre Cristo y vosotros.


Fíjate en las mejillas que se acarician en el dibujo. Esto nos quiere decir que el matrimonio debe estar lleno de gestos de ternura, de pequeños detalles, el amor necesita expresarse, requiere ser dicho (no debe ser algo sólo presupuesta).

Pero esta ternura debe ser expresión de un amor tan fuerte que es capaz de amar como Cristo amó. La cruz de Cristo es siempre el modelo del amor. La persona humana es creada para poder estimar a esta altura. El amor auténtico es el que da la vida por el otro, se sacrifica por él y lo ama con un corazón indiviso. No permite que otros "amores" tengan cabida en el corazón (otras personas, el trabajo, los hobbies ...). Es el amor que fluye de la presencia del otro, el amor que busca siempre una mayor comunión y nunca se contenta con la que ya tiene.


Poder estimar a la altura de Cristo nos es imposible por nuestras propias fuerzas, pero lo podemos recibir como un don. Sólo si estamos unidos a la vid verdadera podremos estimar con el mismo amor que corre por sus venas. Si tengo el amor de Cristo puedo amar como Cristo. El Señor nos lo recuerda:


"Permaneced en mí, y yo en vosotros. Así como los sarmientos, si no están en la viña, no pueden dar fruto, tampoco vosotros no puede dar si no está en mí. Yo soy la vid y vosotros los sarmientos. Aquel matrimonio que está en mi yo en él, da mucho fruto, porque sin mí no podéis hacer nada ".


Fíjate cómo este matrimonio bebe de la misma fuente que es el lado abierto de Cristo del cual brota sangre y agua. Esta sangre es la Eucaristía. La Eucaristía es el sacramento de la unidad. Entran en comunión con Cristo! Cuanto más unidos estemos a Cristo más unidos estamos entre nosotros.


Por eso cuando hay problemas en el matrimonio hay que ir a Cristo que es el único que puede renovar el amor, el único que puede curar las heridas ... Cristo es el único que puede, como en Caná de Galilea, que el agua se transforma en el mejor vino (Jn 2,1-12).


F ixa't como en el dibujo los dos cónyuges forman un solo cuerpo: El día de la celebración del matrimonio en Cristo se produce una unión profundísima:


"Jesús les dijo: 'No se ha leído en la Escritura que el Creador, des del principio, los hizo varón y hembra?'. Y que dijo: 'Por eso dejará el hombre a su padre ya su madre para unirse a su mujer, y los dos serán una sola carne. Por lo tanto, ya no son dos, sino una sola carne. Lo que Dios ha unido, que el hombre no lo separe "(Mt 19,4-6).

 

Sois una sola carne !! Que belleza !!

El matrimonio en el día del su boda prometen ante Dios que se dan el uno al otro hasta que la muerte los separe. Ahora bien no sólo ellos hacen un compromiso. También Cristo hace un compromiso con ellos, estar constantemente viviendo en medio de aquel matrimonio y de no parar hasta que entre ellos haya un amor como el que Cristo nos manifestó en la cruz.

No es lo mismo haber recibido el sacramento del matrimonio que no haberlo recibido. No es lo mismo. No se vive igual la vida de pareja, si no el sacramento no tendría ningún sentido. Por el sacramento del matrimonio Cristo se compromete a caminar con los esposos, reforzar su amor, a robustecerse el, a enaltecer el. Cristo no deja de actuar nunca en este matrimonio que en casarse por la Iglesia le han abierto la puerta y le han dicho "Ven y ayúdanos, que nosotros solos no podemos".


Casarse no es una celebración y ya está, es una opción de vida. De abrir la puerta a Dios porque él entre en su hogar. Si desea hacer esto, puede venir al despacho parroquial y lo hablamos (haz clic aquí para contactar).