A la Parròquia de Sant Sadurní posemLa familia en el centroy trabajamos para que todas ellas puedan quererse más y mejor. Dios, por el contrario de lo que algunos habíamos pensado, no es un intruso sino quien nos une más. Tenemos un proyecto para las familias, estén en el momento Queremos a la familia y queremos ayudarla a crecer. Sabemos cómo hacerlo para convertirse en familias sanas. El proyecto de familia es clave. amor entre todos los de casa y para con Dios, que "es amor". Si desea venir, nos alegraremos de conocerle y de ayudarle en todo lo que podamos.

El Evangelio de domingo
Palabra de Jesús viva
"Quien escucha mi palabra y cree al que me envió posee la vida eterna."
Jn 5,24
Domingo 6 de septiembre 2026
Domingo 23 (A) del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Mt 18,15-20): En aquel tiempo, Jesús dijo a los discípulos: «Si tu hermano llega a pecar, vete y repréndele, a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. Si no te escucha, toma todavía contigo uno o dos, para que todo asunto quede zanjado por la palabra de dos o tres testigos. Si les desoye a ellos, díselo a la comunidad. Y si hasta a la comunidad desoye, sea para ti como el gentil y el publicano. Yo os aseguro: todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo.
»Os aseguro también que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos».
Domingo 30 de agosto 2026
Domingo 22 (A) del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Mt 16,21-27): En aquel tiempo, empezó Jesús a explicar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los senadores, sumos sacerdotes y letrados y que tenía que ser ejecutado y resucitar al tercer día. Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo: «¡No lo permita Dios, Señor! Eso no puede pasarte». Jesús se volvió y dijo a Pedro: «Quítate de mi vista, Satanás, que me haces tropezar; tú piensas como los hombres, no como Dios».
Entonces dijo a los discípulos: «El que quiera venirse conmigo que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí, la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si malogra su vida? ¿O qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del Hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta»
